La Academia de Cine y de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de España ha dado el primer paso hacia los premios Oscar de 2027. Este jueves anunció los tres títulos que optan a representar al cine español en la categoría de mejor película internacional de la 99ª edición de los galardones. Son La bola negra, de Javier Ambrossi y Javier Calvo; El ser querido, de Rodrigo Sorogoyen, y Los domingos, de Alauda Ruiz de Azúa.
El anuncio se hizo en la sede de la institución, en Madrid. Lo protagonizó la actriz Miriam Garlo, junto al presidente de la Academia, Fernando Méndez-Leite. De estas tres cintas saldrá, el próximo 16 de septiembre, la única candidata oficial de España a los Oscar. Esa película competirá después por hacerse un hueco entre las quince preseleccionadas internacionales que la Academia de Hollywood suele anunciar en diciembre, un filtro previo a las cinco nominaciones definitivas que se conocerán en enero.
La ceremonia de entrega de los 99º Premios Oscar está prevista para el 14 de marzo de 2027 en el Dolby Theatre de Los Ángeles. Falta, por tanto, mucho camino por recorrer. Pero la terna ya deja algunas certezas. Las tres películas llegan avaladas por festivales de primer nivel, reconocimientos en los Goya y un año de gran salud para el cine español, que vuelve a presentarse ante la Academia estadounidense con varias bazas serias.
Una final entre tres pesos pesados
Elegir entre estas tres películas no será sencillo. Cada una representa un registro distinto del cine español actual y cada una llega con su propio aval internacional. La bola negra se estrenó en el Festival de Cannes, donde compartió el premio a la mejor dirección. El ser querido también pasó por la Croisette, dentro de la sección oficial. Y Los domingos llega como la gran triunfadora de la temporada de premios nacional, tras arrasar en los Goya y ganar la Concha de Oro en San Sebastián.
La decisión recae en un comité de la propia Academia de Cine, formado por profesionales del sector, que valora tanto la calidad artística de las cintas como sus posibilidades reales de conectar con los cerca de diez mil votantes de la Academia de Hollywood. No es un dato menor. En los últimos años, España ha ido perfeccionando esa doble mirada, combinando películas de autor con títulos que, sin renunciar a la ambición artística, resultan más accesibles para un público internacional amplio.
La bola negra, la superproducción con acento en Lorca
La bola negra es, de las tres, la propuesta más ambiciosa en términos de producción. Dirigida a cuatro manos por Javier Ambrossi y Javier Calvo, la pareja creativa conocida como Los Javis, la película entrelaza tres momentos históricos distintos: 1932, 1937 y 2017. A través de esas tres líneas temporales, la cinta construye un relato coral sobre la homosexualidad, la represión y la memoria en España.
El proyecto bebe de dos fuentes literarias. Por un lado, de una obra inacabada de Federico García Lorca, dejada a medias antes de su asesinato en 1936. Por otro, de La piedra oscura, la pieza teatral de Alberto Conejero que ya había explorado ese vacío biográfico del poeta granadino. Ambrossi y Calvo tejen con ese material una historia que salta del universo de Lorca hasta la España contemporánea, buscando líneas de continuidad entre distintas generaciones de hombres homosexuales.
El reparto es uno de los grandes reclamos de la película. Encabezan el cartel Guitarricadelafuente, en su debut interpretativo destacado, junto a Carlos González y Milo Quifes. Se suman Miguel Bernardeau y Lola Dueñas, además de dos nombres de peso mayor: Penélope Cruz y Glenn Close, incorporadas al proyecto en papeles que han generado gran expectación desde que se conoció su fichaje.
La bola negra tuvo su gran momento en el pasado Festival de Cannes. La película recibió una ovación de veinte minutos tras su proyección, una de las más largas de la edición, y Los Javis compartieron el premio a la mejor dirección ex aequo con el cineasta Pavel Pawlikowski. Ese reconocimiento colocó a la cinta entre las conversaciones más animadas del festival y disparó su cotización de cara a la carrera de premios.
La distribución internacional también juega a su favor. Netflix se ha hecho con los derechos para Estados Unidos y Canadá, lo que garantiza a la película una exposición considerable entre los votantes de la Academia de Hollywood. En España, La bola negra llegará a las salas el 25 de septiembre, con una ventana de exhibición en cines de 47 días antes de su llegada a la plataforma de streaming, prevista para el 2 de diciembre.
Todo apunta a que será una de las películas más comentadas del año en España, tanto por su ambición formal como por el reparto que ha reunido. Su presencia en la terna de los Oscar confirma que Los Javis han dado un salto de escala respecto a sus trabajos televisivos anteriores, situándose ahora entre los nombres fuertes del cine de autor español con proyección internacional.
El ser querido, el reencuentro entre un padre y una hija
Rodrigo Sorogoyen llega a esta terna con El ser querido, una película que retoma uno de los temas más recurrentes de su filmografía: las relaciones familiares atravesadas por el rencor, la ambición y el paso del tiempo. La historia sigue a un director de cine volátil e imprevisible que regresa a España para rodar una nueva película. Quiere que su hija, una actriz a la que no ve desde hace trece años, protagonice el proyecto.
El papel del cineasta recae en Javier Bardem, que vuelve a trabajar con Sorogoyen tras colaboraciones anteriores y ofrece, según las primeras impresiones tras su paso por festivales, una de las interpretaciones más comentadas de su carrera reciente. Frente a él, Victoria Luengo da vida a la hija distanciada, en un papel que exige sostener el peso emocional de todo el reencuentro. Parte de la trama transcurre durante el rodaje de una película en el desierto del Sáhara, un escenario que añade una capa visual muy distinta al resto de la filmografía del director madrileño.
El ser querido tuvo su presentación mundial en la sección oficial del Festival de Cannes, uno de los escaparates más prestigiosos para cualquier cineasta europeo. Desde allí, la película viajó hasta el Festival de Toronto, otra plaza clave en la temporada de premios norteamericana y un termómetro habitual de las aspiraciones de cara a los Oscar.
En su estreno en España, la película recaudó cerca de un millón de euros en su primera semana en cartel, una cifra sólida para un drama de autor. En Francia, donde llegó poco después, sumó alrededor de doscientos mil espectadores. Su distribución en Estados Unidos y Canadá corre a cargo de Kino Lorber, un sello especializado en cine independiente y de festivales que suele acompañar bien a las películas que aspiran a hacerse un hueco entre los votantes más cinéfilos de la Academia, aunque su presencia en salas comerciales será, previsiblemente, más limitada que la de La bola negra.
Tras conocerse la preselección, Sorogoyen quiso destacar el valor del reconocimiento entre sus propios colegas de profesión. «Es muy bonito que nos preseleccionen por lo que implica: que los compañeros académicos han decidido que sea una de sus tres películas favoritas», declaró el director. Por su parte, Isabel Peña, coguionista habitual de Sorogoyen y corresponsable del guion de esta película, expresó su orgullo por la capacidad de la cinta para conectar con el público y por la libertad creativa de la que disfrutó el equipo durante el rodaje.
Sorogoyen no es un desconocido para la Academia de Hollywood. Sus anteriores trabajos, tanto en el cine como en la televisión, le han consolidado como uno de los realizadores españoles más respetados de su generación. Con El ser querido busca ahora dar un paso más, en una carrera que hasta ahora había rondado el reconocimiento internacional sin llegar a cruzar del todo esa frontera.
Los domingos, la revelación de la temporada
Si hay una película que llega a esta terna con el viento a favor, esa es Los domingos. La cinta de Alauda Ruiz de Azúa ha sido la gran triunfadora de la temporada de premios española y acumula, con diferencia, el palmarés más nutrido de las tres candidatas.
La historia se centra en una joven de diecisiete años que, en plena sociedad contemporánea, decide entrar en un convento. A partir de esa decisión, aparentemente anacrónica para muchos de los que la rodean, la película explora las tensiones entre la fe, la familia y la libertad individual, con la mirada atenta al detalle que ya había mostrado Ruiz de Azúa en su ópera prima, Cinco lobitos.
El reconocimiento a Los domingos comenzó en el Festival de San Sebastián, donde se alzó con la Concha de Oro a la mejor película en la edición de 2025, el galardón más importante del certamen donostiarra. Ese triunfo situó a la película en el radar de la temporada de premios española meses antes de la ceremonia de los Goya.
Y en los Goya, Los domingos confirmó todas las expectativas. La cinta se llevó cinco estatuillas, entre ellas las de mejor película, mejor dirección y mejor guion original. A ese palmarés se sumaron los premios a mejor actriz, para Patricia López Arnáiz, y mejor actriz de reparto, para Nagore Aramburu, dos interpretaciones que la crítica destacó de forma unánime tras el estreno de la película.
En taquilla, Los domingos ha recaudado alrededor de cinco millones de euros, una cifra notable para una película de este perfil, alejada de las grandes producciones comerciales. El filme cuenta además con la participación de RTVE en su producción, un respaldo institucional que ha acompañado a varias de las películas españolas más destacadas de los últimos años.
Para Alauda Ruiz de Azúa, nacida en Barakaldo, esta preselección supone la confirmación de un ascenso meteórico. Tras el buen recibimiento de Cinco lobitos, su nueva película la coloca ya entre los nombres imprescindibles del cine español actual, con opciones reales de convertirse en la representante de España ante la Academia de Hollywood.
Cómo funciona el proceso hacia el Oscar
El mecanismo para elegir a la representante española sigue un procedimiento establecido desde hace años. La Academia de Cine designa primero una terna de finalistas, como la que se ha anunciado esta semana, a partir de las películas españolas estrenadas dentro del periodo de elegibilidad marcado por la Academia de Hollywood.
De esas tres películas, un comité interno elige la candidata definitiva, que se dará a conocer el próximo 16 de septiembre. Esa elección no solo valora los méritos artísticos de cada cinta, sino también su capacidad de generar consenso entre los votantes internacionales, algo que en los últimos años ha llevado a la Academia española a decantarse en ocasiones por títulos con vocación más popular frente a propuestas de autor más radicales.
Una vez elegida, la película pasa a competir junto a las presentadas por el resto de países participantes. La Academia de Hollywood elabora primero una lista de quince preseleccionadas, que suele anunciarse en diciembre. De ese grupo saldrán, en enero, las cinco nominadas definitivas a mejor película internacional, que competirán por el Oscar en la gala de marzo.
El año pasado, el proceso siguió el mismo esquema. La terna española estuvo formada entonces por Romería, de Carla Simón; Sirât, de Oliver Laxe, y Sorda, de Eva Libertad. Finalmente fue Sirât la película elegida para representar a España en la carrera hacia los Oscar de 2026, una decisión que reflejó bien esa búsqueda de equilibrio entre ambición artística y capacidad de conexión con la Academia de Hollywood.
Una sequía que dura ya dos décadas
El contexto histórico añade presión a la elección que se conocerá el 16 de septiembre. España no gana un Oscar a la mejor película internacional desde 2005, cuando Mar adentro, de Alejandro Amenábar, se alzó con la estatuilla. Aquella película, protagonizada por Javier Bardem en el papel de Ramón Sampedro, sigue siendo la última vez que el cine español subió al escenario del Dolby Theatre a recoger este premio.
En total, España ha ganado cuatro veces este galardón a lo largo de su historia. El primer triunfo llegó en 1982 con Volver a empezar, de José Luis Garci. Once años después, en 1993, fue Belle Époque, de Fernando Trueba, la que repitió el logro. Pedro Almodóvar sumó el tercer Oscar para España en 1999 con Todo sobre mi madre. Y el cuarto, y último hasta la fecha, fue el de Amenábar con Mar adentro.
Dos décadas sin repetir ese éxito no significan que España haya dejado de estar presente en la conversación. En los últimos años, títulos como Dolor y gloria, Madres paralelas o la propia Marcela han logrado colarse entre las preseleccionadas o incluso entre las nominadas en distintas categorías, aunque sin culminar el trayecto completo hasta la estatuilla en la categoría internacional.
Esa larga espera es, precisamente, uno de los motivos por los que esta nueva terna genera tanta expectación. Las tres películas llegan con argumentos sólidos: una superproducción con reconocimiento en Cannes y distribución global a través de Netflix, un drama de autor también premiado en la Croisette y protagonizado por uno de los actores españoles más internacionales, y la gran triunfadora de los Goya, con un palmarés que pocas películas españolas han logrado reunir en los últimos años.
Lo que viene ahora
Durante las próximas dos semanas, el debate en el sector del cine español girará en buena medida en torno a cuál de las tres películas tiene más opciones de conectar con los votantes de Hollywood. No es una decisión sencilla. Cada título aporta argumentos distintos y ninguno parece, a priori, muy por encima de los otros dos.
La bola negra cuenta a su favor con el impacto de Cannes, un reparto con proyección internacional y la maquinaria de distribución de Netflix, capaz de garantizar visionados masivos entre los académicos de Hollywood. El ser querido aporta el prestigio consolidado de Sorogoyen y una interpretación de Javier Bardem que ya empieza a sonar en las quinielas de la temporada. Y Los domingos llega respaldada por el consenso crítico y de público más amplio de las tres, con un palmarés que incluye el máximo galardón de San Sebastián y una barrida en los Goya.
Sea cual sea la elegida, el 16 de septiembre arrancará oficialmente el primer tramo del camino español hacia los Oscar de 2027. Después llegará la campaña de promoción entre los votantes estadounidenses, el filtro de las quince preseleccionadas en diciembre y, si todo va bien, la posibilidad de romper una sequía que ya dura veinte años. El cine español, mientras tanto, puede presumir de llegar a esta cita con tres candidatas de un nivel que pocas veces se había visto reunido en una misma terna.